viernes, 4 de febrero de 2011

El oasis de mi vida.

Caminé extenuado
por tu vientre de arena,
caí en el tibio oasis
de tu ombligo
Me morí dos vidas,
resucité en cada poro,
en cada aliento
y en cada latido.
Recobré fuerzas
para derraparme
por la primavera
de tu espalda,
salté hasta el milagro
de tus manos.
Imploré volver a morir,
nunca merecí un paraíso.
Pero ya era
demasiado tarde
nunca más mi tacto
quiso profanarse,
nunca más
tuve dominio
de ninguno de mis sentidos.
Ya no hay forma de salvarme
ahora soy tuya,
formo parte de tu mundo.

By: nOe*

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